Deseas ser un hacedor de historia? Ver a tu familia obteniendo victoria sobre aquello que ha sido opresión? Ver a tu nación volverse a Dios? Hoy quiero hablarte de una llave que nos dejo el Señor que nos puede llevar a transformar naciones si la utilizamos de una manera continua. Es la llave del AYUNO. 

Jesús antes de iniciar su ministerio vivió dos experiencias que fueron el bautismo del Espíritu Santo y  después de esto vivió un  ayuno por 40 días y noches. Veamos lo que la Palabra nos dice en Lucas 4:

“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto” Lucas 4:1 “Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor” Lucas 4:14 

En este pasaje vemos lo que hizo el ayuno en la vida de Jesús. Cuando Jesús fue al desierto, el bautismo en agua permitió que viviera la llenura del Espíritu Santo, y por eso leemos que el fue al desierto LLENO del Espíritu de Dios. Pero estos 40 días y noches de oración lo llevaron vivir el PODER del Espíritu Santo.

Este poder es el que necesitamos como iglesia para transformar nuestras naciones. En la palabra encontramos varias historias que nos muestran los milagros sobrenaturales que vivieron fruto del ayuno.

Esdras se esta preparando para dirigir un grupo de Judíos que están regresando de Babilonia a Jerusalén. Ellos tienen delante de ellos un gran camino que estaba lleno de enemigos. Estaban llevando sus esposas, sus hijos. Así que estaban desesperados por encontrar PAZ de que estarían SEGUROS y ante todo que Dios estaría con ellos durante toda esta travesía.

Luego, estando cerca del rió Ahava, proclame un ayuno para que nos humilláramos ante nuestro Dios y le pidiéramos que nos acompañara durante el camino, a nosotros, a nuestros hijos y nuestras posesiones. En realidad sentí vergüenza de pedirle al rey que nos enviara un pelotón de caballería para que nos protegiera de los enemigos, ya que le habíamos dicho al rey que la mano de Dios protege a todos los que confían en el, pero que Dios descarga su poder y su ira contra quienes lo abandonan. Así que ayunamos y oramos a nuestro Dios pidiéndole su protección, Y EL NOS ESCUCHO. Esdras 8:21-23

Esdras tenia dos alternativas una natural y otra espiritual. El hubiera podido escoger apoyarse en el rey, en la fuerza del ejercito. Pero el decidió apoyarse en Dios y por eso convoco a todo el pueblo que con el haría esta viaje a buscar a Dios en ayuno y oración.

El propósito del ayuno es que el Señor vea ese corazón contrito y humillado que determina confiar plena y totalmente en El. A través de la Palabra encontramos como el Señor llama a su pueblo a humillarse y a buscarlo con sinceridad.

Humillaos delante del Señor, y el os exaltara. Santiago 4:10  Humillaos bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte cuando fuere tiempo. 1 Pedro 5:6

Una cosa importante vemos que la responsabilidad de humillarse y buscar de Dios es de nosotros. La manera practica de hacerlo es a través del ayuno y la oración que tiene ser parte de nuestra vida de comunión con Dios. El Salmista dice: humille mi alma con ayuno…Salmos 35:13b

Si buscamos al Señor con sinceridad en ayuno y oración, nuestras peticiones serán contestadas…